La crisis de ventas en Europa, con la llegada de nuevas marcas chinas o el salto a la electrificación, mantiene a la industria automovilística en el alambre. En aras de reinventarse, España publicó hace poco más de un año el Plan España Auto 2030. Un compendio de medidas impulsadas entre la patronal de fabricantes Anfac, junto con el Ministerio de Industria, para reavivar el gen competitivo del sector. Un año después, solo algunas de las propuestas están en funcionamiento, por lo que la asociación, junto a patronales como Ganvam (vendedores) o Faconauto (concesionarios), ha instado a darle un impulso para recuperar el ritmo de la electrificación y revitalizar la industria automovilística.
El ritmo de implementación de las medidas no es, ni mucho menos, el deseado. Y esto tiene consecuencias, como explica a este medio Francisco Gracia, decano del Colegio de Economistas de Aragón. «Toda tardanza, cuando se trata de un plan posible y deseable por todas las partes, es una pérdida», advierte. A su juicio, «no se puede cuantificar directamente el impacto de esta demora en la implantación completa», pero sí se puede decir que no está siendo ni mucho menos positivo para el tejido industrial: «Todo retraso en poner en marcha un plan que contribuye a mantener una industria tan potente y que genera bienestar en términos de empleo y riqueza siempre es negativo».
«Serviría para dar un salto»
Para las patronales, tener esta estrategia en la que ha participado todo el sector «va a permitir avanzar en la descarbonización», con la que todos están comprometidos. Sin embargo, esta «tiene que ponerse en marcha y avanzar», explica a La Información Económica Tania Puche, directora de comunicación de Ganvam. A su juicio, «no basta con exigir en términos de emisiones o precios competitivos», sino que la Administración también tiene que brindar las herramientas para poder seguir adelante. Un progreso que se antoja primordial: «Serviría para dar un salto y nos situaríamos a un nivel de electrificación parecido al de nuestros vecinos europeos».
Para cumplir con el también conocido como ‘Auto 2030’, lo primero en lo que todos coinciden es en aprobar oficialmente en el BOE la conocida prestación del Plan Auto+. El incentivo económico para vehículos eléctricos anunciado el pasado diciembre sucede al exitoso Moves, pero todavía no está vigente. «Nuestra máxima prioridad es la publicación de las bases y la convocatoria del plan», defendió también el pasado jueves José López Tafall, director general de Anfac, durante la presentación de su informe anual, momento en el que aseguró que el Gobierno había garantizado la aprobación antes de que termine julio.
En la misma línea apunta también Puche, que exige esta medida concreta para «darle certidumbre a los compradores de coches eléctricos que están creciendo a doble dígito» y reclama también la necesidad de «que haya fondos». «Se han establecido 400 millones, pero tienen que garantizarlos». Fuentes de Faconauto matizan, además, que «aplicar este tipo de medidas fiscales es claramente una palanca para que el ritmo de electrificación se multiplique», tal y como está ocurriendo en Portugal.
20 Minutos.es – 20 de Julio 2026
