Airbus, DIA o Fertiberia, entre otras, penalizan la mejora en la prestación por incapacidad según as ausencias de los empleados a sus puestos
Los trabajadores también se hartan del absentismo. Las empresas no son las únicas que están poniendo el grito en el cielo por la ausencia de 1,6 millones de empleados a su puesto de manera diaria, sino que las plantillas también se están rebelando contra el absentismo. Eso sí, lo hacen, concretamente, contra las cláusulas en los convenios colectivos que vinculan la mejora en la prestación por Incapacidad Temporal (IT) con la reducción del absentismo.
Un ejemplo es la plantilla del consorcio aeronáutico Airbus, que lleva todo el mes en conflicto laboral, entre otras cosas, por la retirada de la metodología Bradford de su convenio. Este sistema penaliza la mejora de la prestación por incapacidad temporal (IT) que aporta la empresa para un trabajador en baja conforme a su historial de enfermedades, accidentes o sanciones de los empleados.
Ello se debe a que Airbus equipara el absentismo a la ausencia de un trabajador de su puesto por estar en baja médica o suspendido de empleo y sueldo. Por tanto, puede suspender la mejora que añadía el grupo a la retribución de la baja de sus empleados y que llegaba hasta el 100% del salario. Las organizaciones sindicales acudieron ante la Audiencia Nacional para anular esta metodología con éxito. Sin embargo, el fallo fue recurrido ante el Tribunal Supremo por el grupo, que puede devolver la razón a la empresa.
El viernes por la noche una mayoría ajustada de la plantilla rechazó el preacuerdo entre la dirección de la empresa y CC OO, SIPA y ATP -tres de los seis sindicatos del grupo-, con lo que se mantiene la incógnita sobre el uso de dicha metodología o bien de otro modelo alternativo.
Airbus no es la única empresa que se encuentra en una dinámica similar. Compañías como Día o Fertiberia son otros de los ejemplos en los que existe una vinculación entre mejora en la prestación por incapacidad temporal y niveles de absentismo o control de la baja, aunque de manera más laxa.
Si se supera o iguala la tasa de absentismo fijada en convenio, DIA solo complementa los primeros tres días de baja que no cubre la Seguridad Social en la primera IT
En el caso concreto del VI Convenio Colectivo del Grupo DIA vigente hasta 2028, la empresa mejora la prestación que se da en caso de incapacidad temporal hasta el 100% del salario base, pero el pago de los tres primeros días que no reconoce la Seguridad Social y complementa la empresa en el caso de las bajas por enfermedad común, lo vinculan a una tasa de absentismo fijada en el convenio para 2026 en el 7%; para 2027 en el 6,5% y en 2028, en el 6%.
Para determinar dicha tasa se tiene en cuenta la totalidad de la plantilla sujeta al convenio y se computan tanto las ausencias injustificadas como las derivadas de la incapacidad temporal por contingencias comunes o profesionales. Si se supera o iguala el umbral, los trabajadores en baja por enfermedad común sólo verán complementada su prestación para los tres primeros días para una única baja. Por tanto, si tienen un segundo o tercer proceso de baja en el mismo año, perderán el sueldo de los tres primeros días. Sin embargo, se establecen excepciones en los supuestos de ingresos hospitalarios, incapacidad temporal motivada por la aplicación de tratamientos de radioterapia o quimioterapia relacionados con el tratamiento del cáncer y los tratamientos de diálisis.
En el caso de Fertiberia, su convenio colectivo vigente hasta el próximo 2027 recoge la mejora en las prestaciones de la Seguridad Social desde el primer día de baja por enfermedad común hasta alcanzar el 100% del salario real bruto en jornada ordinaria. Sin embargo, el trabajador puede perder esta mejora si no aporta a la empresa los informes y pruebas sobre su enfermedad o si el servicio médico de la compañía considera que con los datos que conoce, a su juicio y utilizando como referencia el Manual de Tiempos Estándar de Incapacidad Temporal de la Seguridad Social, el trabajador se encuentra capacitado para realizar su trabajo.
La prestación
Cuando un trabajador se encuentra en baja por enfermedad común, lo habitual es no cobrar nada entre el primer y el tercer día, salvo que el convenio colectivo diga lo contrario. Del día 4 al 20 la empresa asume el pago y abona el 60% de la base reguladora. A partir del día 21 de enfermedad la Seguridad Social corre con los gastos y el empleado cobra el 75% de la base reguladora.
Sin embargo, muchos convenios recogen mejoras, de manera que el trabajador percibe su salario de forma íntegra desde el primer día de la baja. Muchas de estas mejoras fueron acordadas en épocas en las que el absentismo no era un problema. Sin embargo, desde 2020, el absentismo aumentó un 11%, mientras que el causado por incapacidad temporal se disparó un 19%, lo que apunta a un problema «estructural», apuntan desde KPMG en su último informe sobre absentismo.
Es más, solo en el primer trimestre del año, el absentismo supuso la pérdida del 7,2% de las horas pactadas en el primer trimestre, de las que el 5,2% correspondieron a ausencias por IT, según datos de Randstad Research.
La CEOE pide que la Seguridad Social pague las bajas por enfermedad común desde el primer día
El peso de las bajas médicas dentro del absentismo no para de crecer y ante esta realidad, la CEOE ha exigido que el Gobierno asuma el coste de las bajas por enfermedad común de hasta 15 días, que suponen el 69% de las actuales, según datos de la patronal. Esta reivindicación ha sido oída por el PP, que hace poco cuestionó a través de su presidente, Alberto Núñez Feijóo, que los trabajadores cobren el 100% de su prestación estando de baja.
Freno a las negociaciones
Lo cierto es que la polémica del absentismo lleva mucho tiempo siendo una batalla abierta entre CEOE y las organizaciones sindicales CC OO y UGT, que mantienen las negociaciones para el nuevo acuerdo para el empleo y la negociación colectiva congeladas debido a sus discrepancias sobre el absentismo.
Desde la patronal aseguran que hay una parte de este absentismo que es fraude -y no el que tiene que ver con los trabajadores enfermos, según precisan-, mientras que los sindicatos insisten en no abrir un debate que, según ellos, pone el foco en culpar a las personas por no acudir enfermas a trabajar.
En todo caso, si en algo coinciden los agentes sociales es precisamente en señalar que detrás del incremento del absentismo está el problema del deterioro de la sanidad pública y las listas de espera, ya que muchas veces los procesos de IT se alargan porque no hay citas disponibles para dar el alta a un trabajador de baja. Ante esta saturación, la patronal aboga por reforzar el papel de las mutuas en los procesos de altas y bajas, una solución que los sindicatos ven con desconfianza porque mantienen que las mutuas son entidades privadas y, por tanto, responden a los intereses de las empresas y no a los de los trabajadores.
El Diario Vasco – 26 de Julio 2026
