Los costes de construcción dan un respiro a los promotores y cierran su primer año a la baja desde la pandemia

Los costes de construcción se estabilizan. Durante el último año, el importe que deben destinar las promotoras a las obras de construcción de viviendas se ha reducido ligeramente, un 0,9%, y se sitúa en cotas cercanas a las registradas durante el segundo semestre de 2022, según el Índice de Costes Directos de Construcción, elaborado por la empresa constructora ACR.

El descenso registrado durante 2023 es el primero que experimentan los costes de construcción desde el año 2020, durante los meses de la pandemia. Desde los mínimos alcanzados durante el tercer semestre de ese año, los costes de la obra residencial se han disparado casi un 34%, según la misma fuente, que tiene en cuenta los precios de los materiales de construcción, de su elaboración y de la mano de obra necesaria para su instalación en edificaciones residenciales de la Comunidad de Madrid, que representan una media de los precios del sector y el 80% del importe total de construcción.

Desde la constructora, Guillermo Jiménez Michavila, su director general, apunta que «se trata de una delicada estabilidad» y advierte: «Algunos de los factores que repercuten de manera directa en los costes directos de construcción, como la inflación, el coste de la mano de obra, el coste de las materias primas o el precio de la energía, podrían registrar variaciones a lo largo del año». Fuentes de ACR confirman que los costes de construcción podrían retomar su escalada otra vez en 2024, los cuales desde 2016 han subido ya un 68%.

El pasado año comenzó con subidas durante los primeros meses, pero se frenaron a mediados de año, iniciando una fase bajista a partir de julio cuando las partidas con una alta dependencia del coste del petróleo y la energía para la fabricación de las materias primas comenzaron a estabilizarse. «La potencial desaparición en este año de las políticas destinadas a mitigar el impacto del coste de la energía podrían provocar una nueva subida el precio de los materiales», advierten desde ACR.

En caso de que el Banco Central Europeo (BCE) alivie su política monetaria durante la segunda mitad de este año, con una reducción de tipos, podrá ser un catalizador para que el mercado de la construcción vuelva a experimentar subidas en sus costes. La situación actual no es comparable, en ningún caso, con la registrada durante 2021, año en el que se disparó la inflación y hubo roturas de stock en las cadenas de suministros que dispararon los precios de los materiales. «En ACR esta situación nos permitirá, en cierta medida, anticipar el comportamiento del mercado y poder así analizar de forma más fiable la viabilidad de los proyectos», señala Jiménez Michavila.

Las partidas que más han subido son los aparatos sanitarios y la grifería, que registraron aumentos de precio del 4,7% interanual. Muy de cerca, experimentan ascensos también la carpintería exterior (4,4%), el movimiento de tierras (4,3%), los aparatos elevadores (4,2%), las instalaciones mecánicas (3,4%), los falsos techos y revestimientos (2,3%), y las instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones (2,2%).

En el lado opuesto, la partida que más bajadas registra es la impermeabilización y las cubiertas, un 9,6% durante 2023. Por detrás, destacan los descensos en la vidriería (-9,2%), las divisiones interiores (6,9%), pinturas (-6,8%), cimentaciones (-3%), la carpintería en madera (-2,5%) y alicatados y soldados (-2,4%). Los costes se han mantenido prácticamente sin cambios, con ligeras subidas o bajadas, en las estructuras y las fachadas.

La mano de obra, el coste de salarios de los trabajadores de la construcción registró ligeros incrementos durante 2023, mientras que en 2022 mostró más estabilidad. La constructora espera que la reactivación del mercado durante este año puede desencadenar incrementos en los costes, uno de los impulsores de las subidas desde antes de la pandemia.