El 4% de las empresas españolas tendrá que echar el cierre si la energía no se abarata

Un informe de la Cámara de España revela que el 42% de las empresas ha respondido a la crisis ajustando sus beneficios y el 52% subiendo precios

El precio de la energía ha sido el gran asunto de política económica del último año y continúa siendo el principal foco de desvelo de las empresas. Así lo refleja el último Observatorio de Competitividad Empresarial elaborado por la Cámara de España, al que ha tenido acceso ABC y que revela que una de cada 25 empresas españolas teme tener que echar el cierre a su negocio si los precios de la energía se mantienen en los niveles récord que han mostrado durante los últimos meses.

La liquidación de la empresa asoma como la solución más drástica ante un problema que ha afectado al 85% del tejido productivo y que ha obligado a adoptar medidas de contingencia al 57% de las empresas del país, según la información recabada por la Cámara de España de 2.500 empresas con una distribución sectorial y por tamaños que replica la del tejido empresarial español.

GRAF

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El muestreo se realizó entre los meses de septiembre y octubre, con el precio del gas rondando los 100 euros por megavatio, por encima de alrededor de 70 euros en los que se mueve en la actualidad.

En aquel contexto las empresas advertían de que el mantenimiento de los precios de la energía en esos niveles llevaría al 5,6% a suspender su actividad y al 4,2% a echar el cierre de forma definitiva. Sus respuestas también revelaban una mayor inclinación a ajustar sus beneficios (67,6%) que a trasladar ese sobrecoste a precios (63%) y una acusada reticencia a recortar plantilla (solo el 24% lo contemplaban como una opción) y a endeudarse más (22%).

Pocas han logrado esquivar el golpe

El informe de la Cámara de España revela que el crecimiento de los precios de la energía ha tenido una incidencia significativa sobre el 85% del tejido empresarial y que más de la mitad de las empresas han tenido que adoptar medidas de contingencia para encajar ese sobrecoste en su balance.

La respuesta más habitual al ‘shock’ ha sido repercutir en todo o en parte esos mayores costes de la energía en los precios, algo que reconocen haber hecho el 52% de las empresas. Un 42% revelan haber ajustado sus márgenes de beneficio como consecuencia del encarecimiento de sus costes por la subida de los precios energéticos; un 34% aseguran haber respondido al desafío incrementando sus inversiones en eficiencia energética, es decir, ahorrando en el consumo; mientras que solo el 18% dice haber ajustado costes laborales en este contexto.

El impacto ha sido asimétrico por sectores. Mientras dos de cada tres empresas industriales se han visto obligadas a adoptar medidas paliativas para digerir la subida de los costes laborales, en el sector comercial han sido el 57%; y en el ámbito de los servicios y la construcción han sido alrededor de la mitad.

La industria y la construcción han sido los sectores que más han optado por trasladar el sobrecoste de la energía a sus precios, mientras que en el sector comercial y el de los servicios el ajuste de los beneficios empresariales ha sido la estrategia más utilizada. La industria es también el sector que ha puesto en marcha más inversiones para tratar de impulsar la eficiencia energética, mientras que en otros sectores la solución ha sido reorganizar el negocio para conseguir alguna clase de ahorro energético.

El Observatorio de la Competitividad Empresarial de la Cámara de España revela, asimismo, que las microempresas de menos de 9 trabajadores son las que más problemas están encontrando para trasladar sus sobrecostes energéticos a sus precios y, por tanto, las que más han tenido que recurrir a estrategias alternativas como ajustar sus márgenes de beneficios o reducir otras parcelas de coste como los relacionados con la carga laboral.

De hecho, entre las microempresas, solo el 50% asegura haber adoptado medidas compensatorias por la subida de los precios de la energía, en contraste con las grandes empresas de más de 250 empleados que en un 80% sí han adoptado medidas paliativas.

Perspectivas de futuro

Las expectativas de los analistas apuntan a que los problemas generados por la escalada del precio del gas y, como efecto arrastre, del de la factura de la luz tenderán a suavizarse.

Según la firma de inversión Arcano, ya se ha pasado lo peor en lo relativo a las tensiones de precios en los mercados energéticos y en los próximos meses se vivirá un aterrizaje lento pero progresivo de los precios de la energía que los llevará hasta un nivel de unos 40 euros el megavatio.

ABC –25 de enero 2023