La actividad de la zona euro, en contracción por primera vez desde el confinamiento

La actividad de la zona euro se contrajo en julio por primera vez desde el confinamiento de principios de 2021, marcando su mínimo en 17 meses, por la debilidad de la demanda y la fuerte inflación, según el índice PMI de la actividad en la zona euro de S&P Global, que ahora integra a IHS Markit. Dicho índice, publicado este viernes, se situó en julio en 49,4 puntos, por debajo de los 52 de mayo y de los 50 que separan el crecimiento de la contracción.

Con excepción de esos primeros meses de la pandemia, la contracción de julio es la primera señalada por el índice PMI desde junio de 2013 e indica que la economía se está contrayendo a una tasa trimestral de 0,1%. La inquietud sobre la debilidad de la demanda fue exacerbada por la preocupación “por las energías, el suministro y la inflación” e impulsó las expectativas empresariales aún más a la baja, causando al mismo tiempo “una abrupta reducción de la compra de insumos y un retroceso en materia de contratación de personal”.

El informe indica que el descenso cada vez más rápido en el sector manufacturero se vio acompañado de un nivel de casi paralización del crecimiento del sector servicios, a medida que el creciente coste de vida “continuó erosionando el impulso de crecimiento generado por la demanda reprimida causada por la pandemia”.

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El incremento de empleo en general se moderó por segundo mes consecutivo hasta registrar su mínima de quince meses, puesto que las firmas adoptaron “una metodología de contratación más cautelosa a raíz del entorno de reducción de la demanda”, lo que “atenuó” el aumento de las plantillas.

Por lo que respecta a los precios, las tarifas medias cobradas por los productos y servicios siguieron aumentando intensamente en julio, mientras que la inflación de los costes se redujo, cayendo por cuarto mes consecutivo y situándose en su nivel más bajo desde febrero pasado. Aunque en estos momentos la tasa de declive es tan solo modesta, “una marcada pérdida de nuevos pedidos, la reducción de los pedidos por realizar y el empeoramiento de las expectativas empresariales apuntan a que cobrará más impulso a medida que avanza el verano”.

Las expectativas empresariales para los próximos doce meses cayeron hasta su mínima desde mayo de 2020, reduciéndose a un nivel pocas veces superado en la última década, principalmente en el sector manufacturero.

El Confidencial – 22 de julio 2022