La producción industrial se desacelera por los retrasos en la cadena de suministro

La crisis de semiconductores rompe con la tendencia al alza

Uno de los termómetros para conocer cómo avanza la recuperación económica es el índice de producción industrial (IPI), que mide la evolución de la actividad productiva de las ramas industriales (excluida la construcción) y la evolución de la cantidad y la calidad de los productos, eliminando la influencia de los precios de mercado.

Ayer, el Instituto Nacional de Estadística (INE) dio a conocer los datos registrados en junio: la producción industrial (corregida de efectos estacionales y de calendario) descendió hasta el -1%, rompiendo una tendencia al alza que se inició en febrero y situando la caída a unos niveles que no se alcanzaban desde noviembre (-0,9%).

Las industrias española y alemana sufren en las fábricas los problemas de distribución de componentes

Este primer descenso en junio no ha sido un fenómeno aislado de España. De hecho, en Alemania –país de referencia industrial en la UE– el IPI lleva tres meses de caídas consecutivas. En junio, la producción sufrió un descenso del -1,3% respecto al mes anterior, según datos de la Oficina Federal de Estadística.

Raymond Torres, director de coyuntura del think tank Funcas, atribuye los resultados de los últimos meses “a problemas de suministro en muchos sectores industriales, especialmente del automóvil”, que han observado retrasos en todo tipo de entregas de bienes tecnológicos y de metales. La crisis de los semiconductores, ocasionada a raíz de la elevada demanda de estos bienes (claves para producir todo tipo de productos electrónicos), la escasez de fabricantes y la guerra comercial entre Estados Unidos y China han provocado estos retrasos.

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Sin embargo, Torres no quiere encender las alarmas. Asegura que los pedidos están bien orientados este verano y que el sector espera que los suministros se normalicen en los próximos meses de tal forma que la producción industrial vuelva a registrar sólidos crecimientos.

Si se compara la producción industrial del mes de junio con el mismo periodo del año anterior, la situación es completamente distinta. El IPI creció un 11,2% respecto al mismo mes del año anterior (un 11,1% si se corrigen efectos estacionales y de calendario). Por sectores y comparando con el mismo periodo del año anterior, la producción de bienes de consumo duradero (vehículos, electrodomésticos…) creció un 25%, mientras que los de consumo no duradero (alimentación, etcétera), subieron un 11%. Los bienes de equipo (de naturaleza técnica industrial), vieron aumentar su fabricación un 6%, los bienes intermedios (que sirven para fabricar otros productos), un 20%, y la energía aumentó un 3,4%.

Por comunidades autónomas, Catalunya vio crecer esta tasa un 12,8%, el sexto territorio con mayor crecimiento en una lista encabezada por Extremadura (36%), Asturias (23%) y La Rioja (21%). En Madrid, la producción industrial creció un 7,1%.

Estos últimos resultados al alza se explican por el efecto rebote respecto a junio del 2020, cuando la economía justo empezaba a despertar después de la parálisis de los primeros meses de pandemia.

La Vanguardia – 7 de agosto 2021