España, Alemania y Francia se suman a EE. UU. y piden un tipo mínimo global en Sociedades

La Comisión Europea y el FMI también dan la bienvenida al plan de Janet Yellen

La Unión Europea como institución, pero también socios como Alemania, Francia y España de forma individual, llevan ya un tiempo reclamando una política fiscal con imposiciones mínimas a nivel global que acabe con los desequilibrios entre regiones y con la competencia entre países. Ahora, con Estados Unidos en el mismo barco, alcanzar este objetivo parece estar más cerca que nunca. Ayer, la secretaria del Tesoro de EE UU, Janet Yellen, hizo pública su intención de llevar al G-20 una propuesta que armonice el impuesto de sociedades a nivel global, y tan solo un día después Berlín, París y Madrid, además de Bruselas, han abierto los brazos a la propuesta de la nueva Administración.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aplaudido este martes los planes de Yellen a favor de una imposición mínima para empresas a nivel global. El debate sobre armonización fiscal a escala europea y mundial es “progresista” y “me alegra que EE. UU. haya abrazado esa agenda progresista en política económica que está defendiendo desde hace tiempo el Gobierno de España”, ha remarcado tras el Consejo de Ministros.

Para Sánchez, que se abran este tipo de debates es “fundamental” para que a nivel mundial se pueda abordar tanto el establecimiento de un tipo mínimo en Sociedades como la imposición tributaria a grandes plataformas digitales, la conocida como tasa Google.

En la misma línea se mostró el ministro de Finanzas de Alemania, Olaf Scholz, también este martes: “Soy optimista para que, con esta iniciativa de impuestos corporativos, logremos poner fin a la carrera mundial a la baja en materia de impuestos”, dijo, no sin añadir que cualquier acuerdo debe incluir nuevas reglas que atajen cómo gravar los negocios transfronterizos de los gigantes digitales, uno de los temas que se están tratando en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Otro de los que han acogido con gran satisfacción la propuesta de Yellen es el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, una de las voces más discordantes con la antigua administración Trump en lo relativo a la fiscalidad global. “El acuerdo sobre la tributación internacional está ahora a nuestro alcance. Debemos aprovechar esta oportunidad histórica”, ha asegurado.

La propia Comisión Europea también ha mostrado este martes su confianza en que el planteamiento de Yellen facilite que se alcance un acuerdo este verano al respecto en la OCDE. “Esperamos que las declaraciones de la secretaria Yellen (…) den un nuevo impulso para una solución consensuada este verano”, ha afirmado el portavoz económico del Ejecutivo comunitario, Daniel Ferrie, quien ha recordado que la fiscalidad de la economía digital es de “máxima prioridad” para Bruselas.

Con todo, el portavoz comunitario ha querido recordar que la Comisión sigue estando “comprometida” a la hora de garantizar que las multinacionales pagan una parte “justa” de impuestos allá donde generen beneficios. Por ello, ha señalado que la UE retomará sus planes para un gravamen europeo si las negociaciones de la OCDE no llegan a buen puerto.

La administración Biden quiere establecer un impuesto mínimo del 21% para las corporaciones estadounidenses, sin importar dónde obtengan los ingresos gravados, en comparación con el 10,5% actual. El tipo aumentaría además hasta el máximo del 28%. El mínimo propuesto por EE. UU. es, por ello, más alto que lo que se ha discutido hasta ahora en la OCDE, que ha estado más cerca del 12,5%. También supera al que estudia España, que sopesa un 15%.

El FMI apoya el plan

El Fondo Monetario Internacional (FMI) también se ha mostrado a favor de la posibilidad de establecer un impuesto mínimo a nivel global para gravar los beneficios de las corporaciones, según ha indicado el economista jefe de la institución internacional, Gita Gopinath, en declaraciones recogidas por Europa Press. “Hemos estado desde hace tiempo a favor de un impuesto mínimo de Sociedades a nivel global”, ha afirmado Gopinath tras la publicación del informe Perspectivas Económicas Mundiales, donde la economista ha reiterado la importante preocupación que representan la evasión y la elusión fiscal.

En este sentido, el economista jefe del FMI ha evitado ofrecer una cifra concreta sobre cuál sería el gravamen mínimo adecuado en opinión del FMI, limitándose a señalar que se trata de una cuestión que la institución “está estudiando”. “Los gobiernos tendrán que reconstruir sus posiciones fiscales tras la crisis y para eso serán necesarias medidas”, ha apuntado.

En su informe, el FMI defiende que el espacio fiscal se puede generar a través de medidas que no solo aumenten los ingresos sino que también mejoren la progresividad, ya sea aumentando los impuestos a las personas más ricas y a las corporaciones altamente rentables que se han visto relativamente menos afectadas por la pandemia, cerrando así las lagunas fiscales internas, reduciendo los gastos tributarios y mejorando la administración de los ingresos.

Cinco Días – 6 de abril 2021