Los líderes desbloquean el presupuesto europeo y el fondo de recuperación

Los jefes de Estado y de Gobierno alcanzan finalmente un acuerdo para levantar el veto húngaro y polaco y permitir así el desbloqueo del presupuesto comunitario

Ha sido un camino largo y difícil, pero finalmente este 10 de diciembre la Unión Europea ha alcanzado ya un acuerdo firme que servirá para que el marco financiero plurianual (MFP) del periodo 2021-2027 eche a rodar y para poder completar los últimos procedimientos antes de que la Comisión Europea acuda a los mercados para captar los 750.000 millones de euros del histórico fondo de recuperación.

“Acuerdo sobre el MFP y el plan de recuperación. Ahora, podemos comenzar con la implementación y reconstruir nuestras economías. Nuestro paquete de recuperación histórico impulsará la transición ecológica y digital”, ha celebrado Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, en un mensaje enviado por redes sociales.

El acuerdo ha sido posible gracias a una solución de compromiso presentada este miércoles por la presidencia alemana para levantar el veto que habían presentado Hungría y Polonia a todo el paquete como protesta por el acuerdo alcanzado respecto a un mecanismo que vincula el desembolso de los fondos al respeto al estado de derecho.

El compromiso, que ha recibido el visto bueno de los líderes este jueves, se sostiene en tres patas. La primera pata es una declaración interpretativa para subrayar, una vez más, que el instrumento se usaría de forma. La segunda pata es un “freno de emergencia”, que en caso de que la Comisión Europea inicie un procedimiento contra un Estado miembro este pueda llevar el asunto al Consejo Europeo. Y la tercera, la que más dudas ha generado, es un compromiso de que Bruselas no actuará contra ningún Estado miembro si alguna capital presenta ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) una acción de nulidad, para lo que tienen dos meses y medio, de forma que la Comisión pueda recoger la opinión del alto tribunal de Luxemburgo en las directrices que mientras tanto irá elaborando.

Ese último punto ha levantado muchas críticas entre comentaristas, analistas y eurodiputados. Y también ha generado dudas en algunas delegaciones. De hecho, Países Bajos pidió a los servicios jurídicos del Consejo que aclarara la consistencia de esa parte del pacto, lo que ha retrasado durante algunas horas el visto bueno final al texto, que según fuentes europeas no ha sufrido ningún cambio respecto al borrador presentado a los embajadores permanentes el miércoles, lo que significa que Mark Rutte, primer ministro holandés, no ha pedido cambios tras el análisis de los servicios jurídicos.

Sin embargo, el texto ha recibido muchas críticas desde otros sectores. Sophie in ‘t Veld, eurodiputada liberal holandesa, se preguntaba este mismo jueves si la aprobación del paquete presupuestario con su instrumento de Estado de Derecho se trataría de una “operación exitosa” en la que al final el paciente acabara muerto. “El Mecanismo de Estado de Derecho adoptado, pero los Tratados de la Unión Europea son violados”, criticaba.

Y es que en las horas posteriores a la presentación del compromiso por parte de la presidencia alemana han sido bastantes los eurodiputados y analistas que han arrojado sus dudas sobre si es posible que la Comisión Europea no cumpla con un reglamento ya aprobado a la espera de una decisión del Tribunal de Justicia de Luxemburgo.

Polonia y Hungría arrancan concesiones que pueden considerarse un éxito parcial

Ahora, con el acuerdo ya cerrado, lo que está claro es que las dos partes parecen haber ganado parte de su propio partido. Alemania consigue mantener a todo el bloque unido, evitando que la Comisión Europea active un presupuesto de emergencia y tenga que diseñar una “réplica” del fondo sin Hungría y Polonia, lo que habría sido enormemente corrosivo. Por su parte, países como España o Italia no tendrán que sufrir la incertidumbre respecto al fondo de Recuperación y podrán seguir con sus planes para recibir cientos de millones de euros. Y por otra parte Hungría y Polonia logran una victoria ante su público nacional, además de ganar tiempo, ya que muy probablemente cualquier acción del Ejecutivo comunitario podría retrasarse más allá de 2022, tiempo más que suficiente para que el primer ministro húngaro Viktor Orbán acuda a las elecciones sin la alargada sombra del corte de grifo de los fondos europeos por parte del Ejecutivo comunitario.

Todo el mundo gana algo, pero Polonia y Hungría arrancan concesiones que pueden considerarse un éxito parcial, dentro de la mala situación en que les deja el hecho de que al final se vinculen los fondos con el estado de derecho. No es una victoria, pero sí que les permite ganar un tiempo muy importante.

Por encima de todo el acuerdo permite poner en marcha no solamente el MFP, sino el fondo de recuperación. Aunque la Comisión Europea comenzó a trabajar en un plan B, una réplica sin Hungría y Polonia, lo cierto es que en todo momento estuvo claro que el mejor plan era el original. Esta luz verde sin embargo no significa que los fondos vayan a comenzar a fluir de inmediato. Para que la Comisión Europea pueda captar los 750.000 millones de euros en los mercados hará falta que todos los Estados miembros aprueben la decisión de recursos propios.

El Confidencial – 10 de diciembre 2020