Cuatro de cada diez empresas se acogieron a un ERTE durante el estado de alarma

Más de la mitad de las compañías de las ramas de transporte y hostelería tuvieron que recurrir a este mecanismo

Los ERTE han resultado una herramienta muy eficaz para frenar una destrucción masiva de empleo en esta crisis en la que uno de cada tres establecimientos ha estado cerrado durante el estado de alarma. Han tenido tal aceptación, que cuatro de cada diez empresas se han acogido a un expediente de regulación temporal de empleo para todos o parte de sus trabajadores, porcentaje que supera el 50 % en las ramas de transporte y hostelería, según los datos publicados este viernes por el INE.

Las cifras que maneja el Gobierno desvelan que durante la pandemia en torno a 1,5 millones de compañías presentaron un ERTE por fuerza mayor y que se vieron afectados 3,4 millones de trabajadores, aunque casi dos millones ya han vuelto a sus puestos.

Más concretamente, un 37,9 % de los gestores solicitaron un ERTE para sus empleados durante el período comprendido entre el 14 de marzo y el 21 de junio: un 20,7 % lo hicieron para parte de su plantilla, mientras que el 17,2 % restante lo hizo para todo el personal. Las empresas de transporte y hostelería fueron las más afectadas por el virus y un 51 % presentaron un ERTE, que en el 28 % de los casos fue para toda la plantilla. El comercio ha sido otro de los sectores más castigados en esta crisis y el porcentaje de negocios que se acogieron a un expediente total fue del 19,4 %, mientras que otro 19,3 % lo hicieron de forma parcial. La industria tiene un porcentaje similar: un 37,9 %, de los cuales un 19,8% fue para parte de sus empleados. El sector que menos uso hizo de esta herramienta fue la construcción: un 29,6 % de estos negocios presentaron un ERTE, de los cuales un 19 % fue parcial.

Además, casi el 70 % de las empresas han tenido que reorganizar o reducir la jornada laboral de los trabajadores durante este período de confinamiento, porcentaje que se eleva hasta casi el 80 % en la industria. Así, un 35,8 % de los establecimientos se vieron obligado a reorganizar el horario (cifra que se eleva al 49 % en la industria) y una de cada tres compañías se vio abocada a reducir la jornada laboral, el 40% en el caso de las de transporte y hostelería. Por el contrario, solo un 1,6 % de los establecimientos debieron incrementar el tiempo de trabajo de sus empleados.

La Voz de Galicia – 11 de julio 2020