El Gobierno da luz verde al fondo para la gran industria para la compra de energía renovable

Estará dotado con 600 millones y permitirá a las empresas lograr una rebaja de su factura con acuerdos bilaterales con las compañías eléctricas

La hoja de ruta del Gobierno central para mejorar la competitividad de la industria electro intensiva cubre hoy su primera etapa. El Consejo de Ministros aprueba esta mañana el Fondo de Reserva de Garantía para la industria electro intensiva. Según explicó ayer la titular del departamento, Reyes Maroto, este mecanismo va a permitir acompañar el desarrollo de los PPAs (contratos de compra y venta de electricidad a largo plazo) con plantas de generación renovable». Dicho de otra forma, se fomentará la adquisición de energía eléctrica procedente de instalaciones de generación renovable, con el objetivo de facilitar su acceso al mercado de energía. En última instancia, mediante acuerdos bilaterales se facilita la obtención de precios más competitivos y, por tanto, una rebaja de la factura eléctrica para la gran industria. Las grandes como Arcelor o AZSA serían las grandes beneficiarias de este fondo.

Lo conocido hasta ahora es lo recogido en el anteproyecto de ley, publicado el pasado mes de febrero, y donde se especificaba que este fondo será gestionado por la Compañía Española de Seguros de Crédito para la Exportación (CESCE) que cubrirá 600 millones de euros para sus tres primeros años. En concreto, el fondo estará dotado con 200 millones de euros anuales, para cubrir como máximo 600 millones de inversión en tres años. En lo que se refiere a los años siguientes, los Presupuestos Generales del Estado (PGE) determinarán cada año, a partir del cuarto, cantidades máximas a cubrir, y, en su caso, las ampliaciones del fondo. «Es una medida muy importante», recalcó ayer la ministra de Industria durante su participación en Nueva Economía Forum. En este marco confirmó su intención de aprobar el estatuto de electro intensivas «en las próximas semanas» para, en conjunto «mejorar la competitividad de la industria». Una de las novedades fue la desaparición de distinción entre empresas electro intensivas e hiper electro intensivas, por lo que aquí a Arcelor, AZSA o Alu Ibérica, se podrían sumar como beneficiarias otras como Fertiberia, Capsa, Química del Nalón, ENCE o Saint Gobain.

Para todas aquellas pymes que se quedarían fuera del estatuto de electro intensivas ya se han puesto proyectos en marcha recientemente, Femetal se adhirió a otra quincena de asociaciones empresariales de toda España, lideradas por SEA Empresas Alavesas para contratar el suministro eléctrico, una agregación de la demanda que está consiguiendo rebajas medias del 20% gracias a la compra colectiva de electricidad.

Nueva Ley de Industria

Durante su intervención, Reyes Maroto señaló que «España necesita reforzar el peso del sector industrial en nuestro PIB» para lo que estableció un Pacto por la Industria «con vocación de estabilidad y permanencia», como uno de sus objetivos prioritarios. Además, su intención es elevarlo a política de Estado de cara a «salvaguardarlo de eventuales y futuros cambios políticos». Los principales ejes de este Pacto pasarán, según sus palabras, por «ser una industria proactiva, con visión a medio plazo y alineada con los objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030». En este sentido recordó que la actual Ley de Industria data de 1992 y que, por tanto, necesita «adaptar el marco regulatorio a la profunda transformación que suponen retos como la digitalización, la transición ecológica o la internacionalización».

La otra línea maestra reafirmada por Reyes Montoro fue la internacionalización de la empresa española para cuya estrategia, afirmó, presentará un plan de impulso. Además, afirmó que «seguiremos apoyando a las empresas que forjen «una reserva estratégica de recursos sanitarios».

El Comercio – 23 de junio 2020