La construcción resurge tras la Covid-19 y tira del empleo en la recuperación

La hostelería, que cayó un 14% en la quincena negra, es el segundo sector que más crece, pero la mitad de sus afiliados siguen en ERTE

Dos meses y medio después de que estallara la pandemia, la recuperación del empleo ha comenzado. No será un camino fácil llegar al nivel previo porque la mayor crisis sanitaria del último siglo ha golpeado con una fuerza nunca vista antes un mercado de trabajo que aún no se había recuperado de la anterior recesión económica de 2008.

En los primeros meses de 2020 el mercado laboral seguía la tendencia de los últimos años creando empleo, aunque a un ritmo inferior, en el entorno del 2%. Pero, de repente, el país se vio arrollado por una pandemia y drásticamente, a partir del 12 de marzo, se produce un desplome sin precedentes. En poco más de quince días se perdieron casi 900.000 afiliados. Abril también se llevó por delante otros 50.000 puestos.

Pero en mayo la tendencia ha cambiado y se ha vuelto a crear empleo: casi 200.000. Y, curiosamente, han sido los sectores más golpeados los que ahora tiran de la recuperación: la construcción y la hostelería. El sector de la construcción sufrió el mayor desplome durante la quincena negra (una caída del 17,1%), pero es ahora el que se está recuperando a un ritmo del 10,4% desde mediados de abril. Si en el mes de marzo se perdieron prácticamente 157.000 trabajadores de ese sector, en abril, con la paulatina vuelta a la actividad, ya recobró más de 27.000 y suma otros 55.000 en mayo. Es decir, ya ha recobrado más de la mitad de los puestos destruidos. De igual manera, se han reducido el número de trabajadores de este sector afectados por un ERTE: de los 134.500 de final de abril, a los 93.400 de mayo.

Propiciado por la progresiva reapertura de los negocios, la hostelería, que tuvo una caída del 14% en la quincena aciaga, destaca como el siguiente sector con más creación de empleo en mayo, con 39.161 afiliados más. Aún así está muy lejos de recuperar los más de 161.000 puestos que destruyó entre el 12 de marzo y el 30 de abril y mantiene un considerable número de trabajadores afectados por un ERTE: más de 875.000. Es decir, que aún la mitad de los afiliados que trabajan en la hostelería están con el empleo suspendido.

Las actividades administrativas también se anotan una importante subida de los cotizantes en mayo superior al 2,3%, con 10.000 personas más, incentivado por la paulatina recuperación de la actividad económica, aunque eso solo es una décima parte de lo que han perdido: más de 100.000, teniendo a otros 190.000 trabajadores en un ERTE, lo que se debe sobre todo al desplome de las actividades relacionadas con las Empresas de Trabajo Temporal (ETT).

El comercio, por su parte, es otro de los grandes damnificados, aunque en este caso su ritmo de avance en mayo es menor: se perdieron más de 136.000 cotizantes, de los que apenas se han ganado 24.000. El sector industrial también se ha visto gravemente afectado, aunque en menor grado que la construcción o los servicios, con casi 96.000 empleos menos, de los que se han recuperado casi 12.000.

Por el lado negativo sobresale el comportamiento del sector de la educación, que todavía no ha sido capaz de crear empleo desde marzo y acumula una caída del 7,7% del empleo. Y también el Régimen de las Empleadas del Hogar, que ha perdido más de 21.000 trabajadoras en esta pandemia y aún siguen sin cobrar el nuevo subsidio.

Por el contrario, el Régimen Agrario es la única actividad que no solo permanece indemne a la pandemia, sino que ha logrado ganar afiliados en estos últimos dos meses: más de 35.000 desde el pasado 12 de marzo.

El Diario Vasco – 8 de junio 2020