Los fabricantes de coches recortan en 27.000 millones sus ingresos por la pandemia

La automoción está inmersa en su mayor transformación y la pandemia la ha paralizado en seco

fabautomoviles

La industria de la automoción no atraviesa su mejor momento y así lo demuestran las cuentas de resultados de las distintas marcas correspondientes al primer trimestre del año.

El motor ya enfrentaba un 2020 duro y cargado de incertidumbre antes del estallido de la crisis provocada por el Covid-19. La entrada en vigor en Europa de una nueva normativa de emisiones, que obliga a los fabricantes a que la media de sus automóviles vendidos en la región este año no genere más de 95 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, ya tenía contra las cuerdas al sector.

De este modo, se ven obligados a impulsar las ventas de modelos electrificados, que aún no encajan entre el público de masas por su elevado coste respecto a uno de combustión, ya sea gasolina o diésel, su limitada autonomía y la falta de infraestructura de recarga, tanto en ciudades como en carretera. De no cumplir con el objetivo impuesto por Europa, enfrentarán multas millonarias.

La automoción está inmersa en una gran transformación que se engloba bajo las siglas CASE (Conectividad, Autónomo, Servicios de movilidad y Electrificación). En este entorno, el coronavirus ha supuesto la paralización del sector, con el cierre de plantas de producción y concesionarios en la mayoría de países a causa de las medidas de confinamiento adoptadas por los Gobiernos con el fin de frenar su propagación.

En este contexto, la gran pregunta ahora es cómo será la demanda una vez superada la pandemia. Manuel Díaz, socio del sector de Automoción de PwC España, explica en un análisis realizado para CincoDías que las primeras estimaciones contemplan escenarios que van desde una contracción de las ventas a nivel mundial de un 3-5%, en su hipótesis más conservadora, hasta caídas de la demanda del 20-25%.

No obstante, no hay que esperar hasta el cierre del ejercicio para vislumbrar el impacto del Covid-19 sobre el automóvil. Los grupos Volkswagen, Daimler, Ford, Renault, Fiat Chrysler Automobiles (FCA), PSA y General Motors han registrado una facturación conjunta de 199.948 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que supone una bajada del 12% en comparación con el mismo periodo de 2019, es decir, 27.360 millones de euros menos, tras un fuerte descenso de sus ventas en todo el mundo.

Asimismo, y como es lógico, todos han visto caer su beneficio, incluso han entrado en números rojos, como es el caso de Ford y FCA, con unas pérdidas de 1.830 y 1.700 millones de euros, respectivamente. Muchos fabricantes han suspendido el reparto del dividendo con cargo a los resultados de 2019 y están recurriendo a las líneas de crédito con el fin de fortalecer su posición de liquidez ante los distintos desafíos que plantea la pandemia.

Lado opuesto

Por su parte, Tesla y BMW han conseguido contener los efectos del Covid-19. El fabricante estadounidense de vehículos eléctricos ha ingresado 5.985 millones de dólares (5.541 millones de euros) hasta marzo, lo que se traduce en una subida del 32% en la comparativa interanual, y ha ganado dinero por primera vez en su historia en un primer trimestre, con unas ganancias netas de 16 millones de dólares (14,8 millones de euros), frente a las pérdidas de 702 millones de dólares (650 millones de euros) del mismo periodo de 2019.

BMW ha mantenido el tipo con una caída del beneficio trimestral del 2,4% (hasta 574 millones), una cifra muy inferior en comparación con la del resto de firmas. Sin embargo, los resultados trimestrales del consorcio alemán tienen ‘truco’, ya que, entre enero y marzo de 2019, la compañía tuvo que provisionar 1.400 millones de euros ante una posible multa de la Comisión Europea por un supuesto pacto con Volkswagen y Daimler para restringir la competencia en el desarrollo de tecnologías de reducción de emisiones entre 2006 y 2014. La corporación alemana facturó 23.252 millones de euros hasta marzo, un 3,5% más, pese a un retroceso de sus ventas mundiales del 20,6%, con 477.111 vehículos entregados.

Las 196 plantas de ensamblaje de vehículos que hay en la Unión Europea han estado cerradas durante 29 días hábiles de media, en los que han dejado de producir 2,3 millones de vehículos, según datos de la patronal ACEA. En la actualidad, varias han reanudado su actividad, aunque muy por debajo de su capacidad.

Japonesas

Las marcas niponas aún deben presentar sus resultados del ejercicio fiscal 2019/2020, que va de marzo del año pasado a abril de este curso. Nissan ya ha revisado a la baja sus previsiones y anticipa unas pérdidas de 95.000 millones de yenes (800 millones de euros). Las ventas de la compañía bajaron un 13,2% en el último año fiscal respecto al de 2018/2019, hasta 4,79 millones de vehículos comercializados.

Cinco Días – 7 de mayo 2020