La patronal del metal exige medidas para evitar la caída de la mitad de sus empresas

Confemetal denuncia que la falta de equipos individuales de protección está retrasando y dificultando la desescalada en el sector y reclama un plan de reindustrialización

Falta de materias primas, caída de actividad por falta de pedidos o subcontrataciones, problemas con el transporte de mercancías o en mercados de países de destino. Estas son solo algunas de las dificultades que aseguran tener la inmensa mayoría de las 220.000 empresas del sector del metal en España, cuando responden a una encuesta que les hace semanalmente su patronal, Confemetal, para intentar aproximar la gravedad de la crisis en estas actividades.

A pesar de que la actividad empresarial del metal está por debajo del 30% en muchas provincias españolas, más de la mitad de las empresas por regla general están recurriendo a los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para sostener a sus plantillas, desde esta patronal temen que, sin un plan global de reindustrialización, que reclaman al Gobierno, puedan desaparecer hasta la mitad de las compañías que conforman el tejido productivo industrial de las actividades metalúrgicas.

La mayor queja de estas empresas, tanto en el ámbito provincial como en el sectorial, es la carencia de equipos de protección individual (EPI): guantes, gafas, mascarillas… Las dificultades para su adquisición están marcando en muchos casos la vuelta a la actividad, que tiene que retrasarse para toda o parte de la plantilla por la falta de protección sanitaria.

Por ello, en dicho plan de reindustrialización, los empresarios de este sector exigen al Gobierno “garantía de suministro continuado a toda la industria, comercio y servicios de EPI por periodo ilimitado y hasta el pleno restablecimiento de la normalidad total”.

Entre el resto de las exigencias de esta patronal para evitar la destrucción de su tejido empresarial están “el restablecimiento de la seguridad jurídica, simplificando los procedimientos administrativos y, sobre todo, una mayor coordinación entre las Administraciones central y autonómicas. Asimismo, demandan “una mayor coordinación con la UE en el control de fronteras para agilizar los trámites aduaneros y de importaciones”.

Desde el sector se quejan de que muchas de las medidas tomadas por el Gobierno para salvar la actividad en general parecen desconocer el funcionamiento específico de las cadenas de suministro de la industria metalúrgica, en la que, si se paraliza un solo segmento, cae toda la cadena productiva.

En este punto, Confemetal, reclama, por ejemplo, que el Ejecutivo “favorezca la cadena de pagos y evite así el cierre de empresas intermedias e impagos de las mismas”. Finalmente, demandan que no se paralicen las licitaciones públicas.

Cinco Días – 2 de mayo 2020