Las empresas urgen al Gobierno a iniciar cuanto antes la desescalada

Comercio y hostelería reclaman un calendario de reapertura escalonada

Industria pesada y energías renovables piden medidas adicionales

Los hoteles trabajan en protocolos mientras adaptan sus instalaciones

Las empresas españolas están haciendo un llamamiento urgente al Gobierno para que inicie cuanto antes el proceso de desescalada y el retorno a la actividad con el objetivo de evitar así un colapso de la economía. Entre los sectores donde hay una mayor preocupación están el turismo, la hostelería y el comercio, pero también la industria.

La Confederación Española de Comercio (CEC), la organización que agrupa al pequeño y mediano comercio ha reclamado ya al Gobierno que “establezca con carácter urgente un calendario aproximado de la reapertura escalonada del sector, con el fin de eliminar incertidumbre y contar con un margen de previsión que garantice su desarrollo con todas las garantías sanitarias”. La organización considera de vital importancia para la economía adelantar en lo posible la apertura de los comercios, siempre primando la seguridad de consumidores y trabajadores.

“A tal fin, la CEC propone seguir el modelo que se está implantando en otros países, que han establecido primero la apertura de puntos de venta de hasta 400 metros cuadrados y de forma progresiva la de comercios de mayor superficie y centros comerciales”, señala la patronal. Otra medida en esa reapertura escalonada, en su opinión, puede ser la de empezar con horarios reducidos, que fueran ampliándose poco a poco.

Según datos de la CEC, casi el 80% de los establecimientos de comercio minorista no dispone de EPIS suficientes para la prevención del contagio del COVID-19, por lo que resulta fundamental contar con un margen de tiempo que permita a los establecimientos prepararse para cumplir con las medidas de prevención de contagios en el momento de la reapertura. El pequeño comercio teme lo peor: hasta el 30% de los negocios cerrará antes de verano.

En la misma línea también se han pronunciado los hosteleros. “En un primer momento nos dijeron que iban a ser dos semanas, ahora estamos hablando ya de dos meses y si esto se alarga hasta final de año será la ruina para los bares y restaurantes, con cierres masivos”, explica José Luis Yzuel, presidente de Hostelería de España, que reclama al Gobierno que escuche a las empresas y las deja participar para seguir, además, todos los protocolos de seguridad que sean necesarios.

Turismo

Por su parte, el turismo enfrenta igualmente más incertidumbres que certezas sobre su futuro próximo en España y aguarda a que el Gobierno establezca las medidas de desescalada para la apertura de hoteles y establecimientos turísticos. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, avisó la semana pasada de que la apertura del sector podría dilatarse hasta finales de año, una aseveración matizada por la titular de Economía, Nadia Calviño, esta semana.

Entretanto, los hoteleros trabajan en los protocolos de seguridad y en la adaptación de los establecimientos con todas las medidas de seguridad, pero demandan que se hagan test masivos. Gabriel Escarrer, presidente de Exceltur y vicepresidente ejecutivo de Meliá Hotels International, demandó ayer que “el protocolo parta de la iniciativa privada” y no haya una injerencia administrativa que pueda provocar que sean “engorrosos y con costos adicionales”.

Colaboración público-privada

Abogó en todo caso, por “la necesaria colaboración público-privada” que, a su juicio, “es la única vía para gestionar la recuperación del sector turístico”. “Entre todos deberíamos trazar una estrategia turística de recuperación y de país, porque el peso del sector en producción, en divisas y empleo lo justifica de sobra, pero hasta ahora nadie nos ha llamado, lamentablemente”, denunció en un acto telemático organizado por Thinking Heads.

Se refirió a cómo los presidentes de Alemania, Holanda o Estados Unidos sí están contando con los empresarios turísticos para trazar la estrategia. “Da mucha envidia, sana”, dijo. En España “esta falta de voluntad de diálogo, consenso y colaboración proactiva son junto a la ausencia de claridad en torno al proceso de desconfinamiento los peores aspectos de la gestión de esta crisis desde el punto de vista del turismo”, lamentó.

Gabriel Escarrer: “Entre todos deberíamos trazar una estrategia turística de recuperación y de país, porque el peso del sector en producción, en divisas y empleo lo justifica de sobra, pero hasta ahora nadie nos ha llamado, lamentablemente”

Por el lado industrial, Confemetal -220.000 empresas- ya ha presentado una estrategia al Ejecutivo en la que reclama más y mejor interlocución entre la Administración, los partidos, los sindicatos y las organizaciones empresariales; la dotación de instrumentos financieros extraordinarios para obtener liquidez -con más flexibilidad para acceder a los préstamos del ICO- y disponer de medidas extraordinarias contra el previsible aumento de la morosidad.

Confemetal también reclama acabar con la inseguridad jurídica de los Erte y más flexibilidad para evitar la pérdida definitiva de puestos de trabajo. Incluye una apuesta por la reindustrialización, con el foco puesto en sectores de futuro, como la protección ambiental, la digitalización o las renovables.

Potenciar la energía ‘verde’

Precisamente en el ámbito de la energía verde dos de las patronales, la eólica (AEE) y la fotovoltaica (Unef) han elaborado sendas propuestas para reactivar su actividad, que era vertiginosa el año pasado, que atraviesa un valle y que está llamada a ser una de las grandes bazas del país para generar empleo y riqueza en los próximos años.

Las dos tienen elementos comunes, como la aprobación de un nuevo sistema de subastas para adjudicar nuevos proyectos o de una nueva regulación del acceso y conexión a la red eléctrica, cuello de botella y foco de especulación en los últimos tiempos. Igualmente reclaman la agilización y simplificación de los procedimientos administrativos, e incentivos fiscales que catapulten la inversión e incentiven la exportación.

Las empresas solares reclaman asimismo reducir el término fijo de la tarifa eléctrica y modificar la Ley de propiedad horizontal para fomentar el autoconsumo. Las eólicas, con vistas a largo plazo, solicitan una Ley de prevención y gobernanza de la crisis -con mecanismos de previsión, coordinación y competencias- y la estandarización de la detección, la prevención y la gestión del riesgo por Covid-19 o amenazas similares.

El Economista – 23 de abril 2020