Aspectos Relevantes del RD 463/2020

El Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, establece en su artículo 10  “Medidas de contención en el ámbito de la actividad comercial, por la que se suspende la apertura al público de los locales y establecimientos minoristas, a excepción de los establecimientos comerciales minoristas de productos básicos que enumera la propia Resolución.

Por lo tanto, la mencionada medida no alcanza de forma directa a los Establecimientos Industriales o de Distribución al por mayor, los cuales pueden “continuar” con su actividad. Para aquellos casos en que coexista esta actividad con otra que suponga el comercio minorista ( por ejemplo, ferretería industrial), es decir, con atención directa al público, habría que entender que la continuación de dicha actividad minorista no es posible y queda afectada por la prohibición. Evidentemente la de distribución al por mayor sí puede continuar.

Dentro de esta semana se espera la promulgación de normas con el objetivo de paliar las consecuencias de esta crisis, pero recordarte que ya el 13 de marzo de 2020 se ha publicado en el BOE  el Real Decreto-Ley 7/2020, de 12 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes para responder al impacto económico del COVID-19.

Este Real decreto-ley tiene, entre otros objetivos apoyar a las empresas afectadas, en particular del sector turístico y las PYMEs. y, en este sentido, contiene medidas de apoyo financiero transitorio, cuyo objetivo es mitigar y prevenir el posible impacto económico negativo en pequeña y medianas empresas y autónomos.

Con esta finalidad, para evitar posibles tensiones en tesorería que puedan experimentar estos colectivos, se propone una flexibilización en materia de aplazamientos.

Serán aplazables las correspondientes a aquellas declaraciones-liquidaciones y autoliquidaciones cuyo plazo de presentación e ingreso finalice desde el 13 de marzo de 2020 (fecha de entrada en vigor del Real Decreto-ley) y hasta el día 30 de mayo de 2020, lo que afectaría a las declaraciones del primer trimestre y a las mensuales de febrero, marzo y abril.

Se hace extensible el aplazamiento a: deudas por retenciones o pagos a cuenta, pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades y las derivadas de tributos que deben ser legalmente repercutidos (IVA).

Podrán solicitar el aplazamiento de las deudas, las personas físicas o jurídicas cuyo volumen de facturación en el año 2019 no sea superior a 6.010.121,04 euros.

Podrán ser aplazables, sin necesidad de aportar garantías, aquellas deudas cuyo importe no exceda de 30.000 euros. El plazo será de seis meses y no se devengarán intereses de demora durante los primeros tres meses del aplazamiento.

También os informamos de que la Agencia Tributaria ha publicado en su página web que ampliará los plazos en los procedimientos tributarios mediante un cambio normativo inminente.

Esperamos mucho más desarrollo de estas y otras medidas e iremos informando puntualmente