Sidenor apuesta por fusiones en el sector de la siderurgia vasca y diversificar el negocio

La empresa ha mejorado progresivamente sus resultados hasta alcanzar en 2018 un beneficio neto de 56 millones de euros, un ebitda de 90 millones y una facturación de 898 millones

El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, ha abogado este lunes por la integración del sector siderúrgico vasco para hacerlo más fuerte, ha mostrado su intención de “liderar” la consolidación del sector de aceros especiales en Europa y ha anunciado el plan de la empresa de diversificar su negocio dedicándose también a actividades como la generación de energía limpia por medios eólicos, fotovoltaicos o hidráulicos.

En conferencia de prensa en Bilbao, Jainaga ha dado cuenta de la mejora de resultados de la compañía desde su compra hace tres años a la brasileña Gerdau por parte de un grupo de directivos vascos encabezados por él y ha anunciado sus planes de futuro, entre los que estaría participar en la consolidación del sector siderúrgico vasco, que integran empresas como Tubos Reunidos, Tubacex, Olarra, la acería de AcerlorMittal en Sestao, entre otras, además de Sidenor.

Según ha argumentado, el sector siderúrgico vasco ha sufrido especialmente, pasando a representar hace 15 años casi el 40 % de la producción de acero en el Estado al 20 % actual. “Lo que queda hay que protegerlo”, ha afirmado. “Hay que hacer algo para que no desaparezca”, ha insistido.

Para ello, Jainaga ha apostado por buscar “una fusión” por “juntar” las empresas y los activos -“hacer alianzas comerciales no vale para nada”, ha dicho- y ha adelantado su intención de hablar en los próximos meses con los accionistas de las empresas afectadas.

Según ha admitido, “si hablas de una fusión entre cuatro, se monta un lío, pero el lío es el precio que hay que pagar” para lograr una mejor posición competitiva.

El presidente de Sidenor ha señalado que “estamos en un momento de reflexión” acerca de esta idea, que al Gobierno vasco le parece bien, según ha asegurado. Ha puntualizado, sin embargo, que el Ejecutivo “puede poner un poco de aceite en los engranajes” del proceso, pero la iniciativa “tiene que ser privada”.

Sidenor, que cuenta en Basauri (Bizkaia) “con una de las mejores acerías” en el ámbito europeo, también quiere “liderar” la consolidación del sector de aceros especiales en Europa al considerar que va a haber movimientos en este ámbito.

Según ha explicado, esa consolidación es “una asignatura pendiente” en Europa, donde otras empresas siderúrgicas están peor que Sidenor porque no han acometido la reestructuración industrial llevada a cabo por la firma vasca.

Sidenor, con plantas en Euskadi, Cantabria y Cataluña, continúa ejecutando -hasta mediados de 2021- la inversión de 175 millones de euros que aprobó hace tres años para modernizar sus instalaciones. Según Jainaga, esas inversiones le van a dar una posición competitiva para que Sidenor siga siendo “la joya de la corona de nuestros activos”.

La firma cuenta en la actualidad con 100 millones de euros disponibles para acometer nuevas adquisiciones de empresas -ya ha hablado con “muchas”, según ha dicho-, tras proceder a renegociar su deuda con los bancos para ampliar su devolución hasta finales de 2024, acordar un préstamo sindicado de 44 millones de euros y firmar el pasado junio un préstamo de 50 millones con el BEI -Banco Europeo de Inversiones-.

En los tres últimos años, la empresa ha mejorado progresivamente sus resultados hasta alcanzar en 2018 un beneficio neto de 56 millones de euros, un ebitda de 90 millones y una facturación de 898 millones. Su situación financiera también está saneada al cerrar 2018 con una deuda financiera neta inferior a 50 millones de euros y una ratio deuda-ebitda de un 0,5 %, considerado “excelente” por los bancos.

Sin embargo, augura “una ligera degradación” de resultados en 2019, cuando prevé reducir más de un 10% de su facturación, y 2020 en un escenario de desaceleración económica y al estar su negocio muy ligado al sector de automoción -representa el 70% de la facturación de Sidenor-, que está aquejado de una gran incertidumbre.

En este contexto, Sidenor trabaja para diversificar su negocio con el fin de no depender del sector de automoción y está dispuesto a comprar empresas que generen “sinergias” con la compañía en áreas como la generación de energía limpia por medios eólicos, fotovoltaicos o hidráulicos por considerarlo un negocio “de gran futuro” y como forma de garantizarse un suministro más barato de energía para aliviar la “descomunal” factura que ésta supone.

Jainaga ha anunciado que la empresa también va a entrar en el área de reciclado de residuos, fundamentalmente metálicos, y va a dedicarse, asimismo, a la promoción de parques de energía renovable eólica y fotovoltaica. De hecho, ya opera en esta última actividad tras compartir desde hace un año una sociedad al 50 % con JB Capital, de Javier Botín.

Además, ha señalado que los directivos de Sidenor también prevén adquirir por su cuenta empresas industriales que no presenten sinergias con la siderúrgica y que puedan estar en debilidad y representar una oportunidad.

Serán empresas vascas (en más de un 90 %) para contribuir a “anclarlas” al territorio, ha dicho Jainaga, quien ha situado en este contexto la reciente adquisición de la firma de Ortuella Imar, dedicada a la fabricación de chapa perforada y metal expandido.

El Mundo – 11 de noviembre 2019