La morosidad de las grandes empresas con sus proveedores suma 80.000 millones

La mayor parte de los retrasos se concentra en el sector del comercio y los servicios, que abona sus facturas casi un año después de la venta. Le siguen la construcción y el sector inmobiliario.

Han pasado nueve años tras la puesta en marcha de la modificación de la Ley de Lucha contra la Morosidad y tanto las Administraciones como la mayoría de las empresas se han ido ciñendo, poco a poco, a los plazos de pago fijados en la norma. ¿Todos? ¡No! Las grandes empresas siguen pagando a sus proveedores 180 días después de la emisión de la factura, tres veces más que lo que establece la Ley. Y eso, a pesar de que sus periodos de cobro se han acortado sustancialmente. Con ello, las empresas cotizadas en la Bolsa española acumulan una deuda de 78.827 millones de euros fuera del plazo de los 60 días, según denunció ayer la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM), que agrupa a un conjunto de instituciones sectoriales de toda España que representan a cerca de un millón de empresas. Y, de esta cifra, 60.409 millones corresponden sólo a las empresas que forman parte del Ibex35, sin incluir a la banca.

Por sectores, y según datos obtenidos a través de las cuentas depositadas en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre el pasado ejercicio, el comercio y los servicios son el área que más castiga a sus proveedores, con retrasos de 339 días en promedio. El sector arrastra, además facturas pendientes fuera de plazo por valor de 30.885 millones de euros, una cifra que multiplica por seis la cantidad de dinero adeudado que todavía no ha rebasado los 60 días. Esto se debe entre otros motivos a la falta de un régimen sancionador, según la PMcM, que lleva a que muchas grandes empresas se acaben financiando a base de sus proveedores para mejorar sus cuentas y reducir el pago de intereses, lo que conlleva problemas de caja para estas compañías. Y esto es más sangrante, si cabe, cuando se constata que las compañías de este sector sí logran cobrar en 58 días, dentro de los límites legales, tal como sucede con las empresas del Ibex35.

En segundo lugar, queda la construcción, con 23.806 millones en facturas excedidas de plazo (cuatro veces más que las que este sector tiene dentro de los límites legales), y con un periodo medio de pago de 267 días. Y, aunque su periodo de pago ha mejorado un 7% respecto al último año, hay que tener en cuenta que sus fechas de cobro se han acortado un 18%, lo que resulta en un creciente margen financiero “de intermediación” para las grandes compañías del sector. Por su parte, la industria acumula 12.234 millones vencidos (el doble de lo que todavía se encuentra dentro del plazo legal) y abona sus facturas a 165 días, mientras que las empresas energéticas, las más cumplidoras -pero, a pesar de todo, incumplidoras-, tienen 11.902 millones por encima de los plazos legales (un 80% de lo que se encuentra dentro de plazo) y abonan sus facturas 92 días después de recibir la factura. Únicamente las empresas financieras están excluidas del análisis porque la mayoría de sus pagos no se efectúan a sus proveedores, sino a sus clientes.

Con todo, hay que señalar que los plazos se han reducido ligeramente respecto a los niveles del año anterior. Así, el plazo medio de pago de las empresas cotizadas se ha acortado en 12 días, hasta las 180 jornadas, un descenso que ha sido más acentuado en la construcción y el sector inmobiliario y energético, pero que apenas se ha notado en la industria ni en el comercio y los servicios. No obstante, hay que tener en cuenta que la mayoría de estas empresas se siguen situando muy por encima de los plazos legales y que también han disfrutado de un acortamiento de los periodos de cobro. Además, durante los últimos años se ha observado una constante reducción en el periodo medio de pago, especialmente por parte de las Administraciones, aunque también en el sector privado. Aunque desde la PMcM advierten de la dificultad de comparar las empresas cotizadas durante más años (por cambios metodológicos y en la composición de la Bolsa española), la mora del conjunto del sector privado se situó el año pasado en 81 días, frente a los 98 días de 2011.

“Hay miedo a que las Administraciones dejen de pagar”

Aunque los plazos de pago de las empresas están mejorando ligeramente, la situación es distinta en el caso de las Administraciones Públicas, que habían experimentado una fuerte mejora en los últimos años que se ha visto truncadas durante los últimos meses. Especialmente, los entes locales, que han pasado de pagar sus facturas a 45,3 días en enero (el máximo legal para el sector público es de 30 días) a 65,7 en junio, el último dato disponible. Y también las comunidades autónomas pagan a 36,2 días, frente a los 30,1 de enero. Y esto se puede agravar en la recta final del año por el retraso en el pago de la financiación autonómica. “No se puede usar a los proveedores de escudo en una guerra de administraciones”, advirtió el presidente de la PMcM, Antoni Cañete, que calificó de “alarmante” la situación para las empresas. Esto se debe a que, si bien en un primer momento las empresas pueden aguantar estos retrasos, gracias al colchón de los últimos años y a la financiación barata, “el problema llegará a final de año”, cuando se acabe el Presupuesto. “Hay miedo a que se deje de pagar” por este conflicto, señaló Cañete. Algunas comunidades autónomas, como Madrid, Castilla-La Mancha o Cataluña, han advertido en los últimos días de que, si Hacienda no desbloquea los fondos del sistema de financiación, pueden tener problemas para pagar a proveedores. Por su parte, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, defiende que esta merma es un problema “de Tesorería” que sólo equivale a unos 15 días de pagos.

Expansión – 27 de septiembre 2019