El sector manufacturero español se contrae tras caer a su mayor ritmo en seis años

El sector manufacturero de España retrocedió en junio hasta situarse por debajo de los 50 puntos, la línea divisoria entre la contracción y el crecimiento económico por la caída de la producción y los nuevos pedidos como consecuencia del deterioro de las condiciones del mercado.

El índice IHS Markit del sector manufacturero español ajustado estacionalmente, un índice compuesto diseñado para proporcionar una indicación del comportamiento del sector manufacturero, cayó hasta el nivel 47,9 en junio frente al 50,1 registrado en mayo. Se trata de la primera contracción de la producción en más de cinco años y medio y el ritmo de contracción también fue el más fuerte registrado por el estudio desde abril de 2013.

Como consecuencia volvió a recortar empleo por segundo mes consecutivo y se produjeron también caídas en la actividad de compras y los niveles de stocks se redujeron más rápidamente.

“Las debilitadas tendencias de la producción y de los nuevos pedidos, además de los signos crecientes de exceso de capacidad (los trabajos pendientes se redujeron en junio a la tasa más rápida en más de cinco años y medio) dieron lugar a una segunda ronda mensual consecutiva de despidos”, señala el informe.

“La tasa de destrucción de empleo fue también la más fuerte en cinco años y medio, ya que las empresas en general optaron por no reemplazar las bajas en sus plantas”.

IHS Markit destaca la creciente fragilidad de la demanda procedente del extranjero: los nuevos pedidos para exportaciones se redujeron por primera vez desde febrero, y los fabricantes también redujeron las compras.

Los datos de los precios arrojaron evidencias adicionales de la desaceleración de las condiciones del mercado. Puesto que los precios pagados por los metales y el petróleo y sus derivados disminuyeron en junio, los costes medios de los insumos disminuyeron a su vez por primera vez en cuatro meses. Los fabricantes respondieron reduciendo sus propias tarifas a una tasa similar.

Pese a todo, los empresarios se mantienen optimistas ya que prevén que la producción aumentará y la confianza se mantuvo en territorio positivo, aunque se ubicó en el nivel más bajo de siete meses.

Paul Smith, director económico de IHS Markit subraya que “existe una gran posibilidad de que el sector industrial resulte un lastre para la actividad económica total en el segundo trimestre. El sector está siendo golpeado por un entorno económico desafiante, caracterizado por continuas tensiones en el comercio mundial e incertidumbre política”.

Expansión – 1 de julio 2019