Celsa arranca una inversión de 60 millones en Francia

En marcha las obras del tren de laminación del complejo industrial de la compañía en el área de Bayona.

Celsa empieza a ejecutar la inversión estrella del plan estratégico del grupo siderúrgico para el período 2016-2022. Se trata de la construcción de un tren de laminación en el complejo industrial ubicado en Bocau-Tarnos, en el área de Bayona (Sur de Francia), donde la filial Celsa France dispone de una acería.

Esta actuación está valorada en 60 millones de euros, terminará en un plazo de 20 meses y cuenta con el visto bueno de la banca acreedora, que validó en 2017 los planes de Celsa en el marco del proceso de refinanciación de la deuda del grupo.

“Esta operación posicionará a Celsa France como el mayor complejo siderúrgico del Sur de Francia y supondrá un elemento de gran valor estratégico para el crecimiento del grupo”, dice Francesc Rubiralta, presidente de la compañía catalana. “Con la construcción del nuevo tren de laminación -añade el ejecutivo-, la actual acería pasará de desarrollar palanquillas de acero a elaborar productos acabados, incrementando así su competitividad y rentabilidad”. Según Celsa, la operación permitirá mejorar el servicio que el grupo presta a sus clientes finales, tanto en Francia como en Benelux.

El tren de laminación generará, según las previsiones de la compañía, 140 puestos de trabajo directos y 420 empleos indirectos. La inversión consolidará a Celsa France como una de las mayores empresas del País Vasco francés. Actualmente, la filial gala tiene doscientos empleados directos y 1.200 indirectos y su actividad absorbe el 45% del tráfico portuario en Bayona.

Para afrontar la inversión, Celsa cuenta con financiación de Raiffeisen Bank por un importe que ascendería a 52 millones de euros. El préstamo de esta entidad austríaca tiene un plazo de amortización de diez años y medio, con dos años de carencia -coincidiendo con las obras- y un tipo de interés del 2,3%.

La refinanciación de la deuda bancaria del grupo de la familia Rubiralta afectó a un pasivo de 2.700 millones de euros en España y Francia, con Santander, BBVA, Bankia, CaixaBank, Sabadell y Abanca como mayores acreedores. Según fuentes de Celsa, estas seis entidades siguen financiando el circulante de la compañía.

A falta de los datos del pasado ejercicio, el grupo cerró 2017 con una facturación de 3.888 millones de euros y una producción de 7,07 millones de toneladas de acero.

La Llave / Página 2

Celsa se dedica a la fabricación de acero en hornos eléctricos a partir de chatarra y tiene presencia industrial en España, Francia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Polonia y Reino Unido. En este último país, Celsa UK alcanzó en diciembre de 2018 un acuerdo de refinanciación de 275 millones de libras (309 millones de euros), con vigencia hasta finales de 2023 (ver EXPANSIÓN del 10 de enero). Posteriormente, en marzo, la filial escandinava, Celsa Nordic, renovó hasta 2024 una deuda de 50 millones de euros, incluyendo 22,8 millones para nuevas inversiones.

Expansión – 17 de junio 2019