BBVA cree que el crédito volverá a crecer a partir del verano por primera vez en casi una década

El banco retrasa a bien entrado 2020 la subida de tipos oficiales del BCE. La entidad cifra en 60.000 empleos menos el impacto de la subida del SMI.

Después de casi una década de transitar en terreno negativo, el volumen de crédito al sector privado entrará en la senda del crecimiento el próximo verano, según el servicio de estudios de BBVA. «Aunque la subida del volumen de créditos depende de varias contingencias, como por ejemplo la venta de la cartera inmobiliaria, esperamos que el stock empiece a crecer a mediados de año», indicó ayer Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA para España.

La variable permanece en números rojos desde 2010 y se resiste a dejar en buen lugar las predicciones de diversas entidades, como Fitch, que auguraba una pequeña subida para el año ya finalizado y que se dio de bruces con la tozuda realidad. Pese a las buenas expectativas, el volumen de crédito al sector privado solo fue capaz de reducir ligeramente su caída al -2,8% en noviembre de 2018.

«Sin embargo, las nuevas operaciones concedidas crecieron el 9% en el conjunto de 2018, a pesar de que perdieron tracción en la última parte del año», destaca BBVA en su informe Situación España. Las operaciones de financiación a empresas por importes superiores al millón de euros exhibieron un comportamiento «errático» en los últimos meses, aunque sumaron un crecimiento del 10,9% en el conjunto del ejercicio, mientras que las de importes inferiores a esa cantidad se mostraron menos volátiles pero solo aumentaron el 5,3%. La fortaleza viene por el lado de las familias, que sumaron un 13,5% más de operaciones en el acumulado del año.

El servicio de estudios del banco azul destaca que el precio del nuevo crédito se mantiene en mínimos, favorecido por los bajos tipos de interés, las buenas condiciones de liquidez para los bancos, la contención del riesgo soberano y el menor riesgo de crédito afrontado por las entidades. En este sentido, Jorge Sicilia, director de BBVA Research y economista jefe del Grupo BBVA, destacó que el Banco Central Europeo (BCE) se encuentra en el camino de la normalización tras la finalización del programa de compra de activos (QE, por sus siglas en inglés) a finales de 2018.

En lo que respecta a los tipos de interés oficiales, el informe señala que el BCE no ha hecho cambios en su comunicación pero podría hacerlo en los próximos meses. «En particular, es de esperar que ante la desaceleración de la economía en la eurozona y el aumento de los riesgos, el BCE extreme la prudencia y retrase las subidas de tipos con un primer aumento del tipo de depósitos de 10 puntos básicos en diciembre de 2019 (tres meses más tarde de lo previsto) y de 25 puntos básicos del tipo oficial en junio de 2020 (seis meses más tarde de lo anteriormente previsto)».

Sicilia destacó que en materia de liquidez es probable que en los próximos meses se anuncie una nueva subasta para hacer una transición suave de los vencimientos de las operaciones de financiación a largo plazo existentes (TLTRO, por sus siglas en inglés). «Los bancos centrales están siendo muy cuidadosos en separar la QE de las subidas de tipos, por lo que es muy probable que comiencen los anuncios de una nueva subasta para evitar volatilidades», explicó el analista.

Mantiene la previsión de crecimiento

BBVA mantiene su previsión de que la economía española crecerá este año el 2,4%, aunque para 2020 cree que se ralentizará hasta el 2%, dos décimas por debajo de lo previsto por el Gobierno para ese ejercicio. La entidad señala que la recuperación continuará, aunque prevé que durante los próximos trimestres se consolide la tendencia de moderación del crecimiento. De cumplirse este escenario, la economía podría crear alrededor de 800.000 puestos de trabajo durante los próximos dos años, lo que supone una ralentización en el ritmo de creación de empleo, y reducir la tasa de paro hasta el 12,6% en 2020.

Rafael Doménech, responsable de análisis económico de BBVA, incidió en que no se ha revisado a la baja la previsión de crecimiento para este año porque los últimos datos conocidos apuntan a «una ligera aceleración» de la economía española en los últimos meses, con un avance trimestral en torno al 0,7% del PIB, con lo que se amplió el diferencial con Europa.

El economista recordó que la economía se ha desacelerado medio punto entre 2017 y 2018 por el agotamiento de los llamados «vientos de cola» y, sobre todo, por el menor crecimiento del turismo en relación con el periodo comprendido entre 2015 y 2017, algo que «no es una sorpresa ante la mejoría de la situación política de los países competidores», lo que hizo disminuir la llegada de viajeros «prestados».

Doménech también estimó que la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) tendrá un impacto de 60.000 empleos nuevos menos en 2019, pudiendo ser de 160.000 empleos menos en el medio y largo plazo. «Los aumentos salariales son bienvenidos pero siempre bajo una premisa, que aumente la productividad, ya que, si no, tiene efectos negativos para los sectores más vulnerables», recordó.

Expansión – 8 de febrero 2019