«Avilés es una especie de ‘Silicon Valley’ del acero»

Fernando Castro, director general de las cuatro plantas de la División Estructuras Metálicas del Grupo Gonvarri: «Se está haciendo un muy buen trabajo para tener empresas potentes en la transformación para energías renovables, aunque Asturias necesita mejorar en logística y apoyo a la innovación»

La vida laboral de Fernando Castro (Gijón, 1973) se divide casi a partes iguales entre los aeropuertos de medio mundo y las cuatro plantas de la División Estructuras Metálicas del Grupo Gonvarri que dirige en México, Colombia, Turquía y Asturias. Una división que no tiene fronteras en sus mercados («vendemos desde Estados Unidos hasta Japón y desde Finlandia hasta Sudáfrica», explica) y en la que trabajan entre 1.300 y 1.400 personas, cuatrocientas en la cabecera de Hiasa, que sigue fiel a sus raíces en Cancienes desde 1966.

Entre las seis líneas de negocio de la división, el sector de la seguridad vial ha situado a Hiasa como una referencia a nivel mundial, con productos como las vallas quitamiedos que protegen a los motoristas, o los tubos de seguridad en vehículos. Pero en los últimos años el desarrollo de la línea de fabricación de estructuras para el sector fotovoltaico ha situado a la empresa del Grupo Gonvarri en primera línea las energías renovables, tal y como se ha puesto de manifiesto en la feria nacional NorteRenovables, celebrada esta semana en Avilés.

Algo ha cambiando para que se considere a Avilés el sitio ideal para una feria nacional de renovables.

-Hay que destacar lo que ha hecho la Cámara de Comercio porque es un sector con un crecimiento importante, que tiene un futuro muy importante, donde los precios son cada vez más competitivos, y donde en las subastas que vemos en el mundo cada vez son más bajos. Pero creo que nosotros, con nuestra capacidad de transformación del acero, somos una especie de ‘Silicon Valley’ en ese tema. Con Arcelor y con el buen trabajo de su equipo de desarrollo con sus productos, y después con empresas fuertes como el Grupo Daniel Alonso o como podemos ser nosotros, se está haciendo un muy buen trabajo para tener empresas potentes en este sector de transformación de acero para renovables. Después hay varias ingenierías que también están haciendo un muy buen trabajo, que están creciendo, no solo en el tema de transformación de acero, sino también de la construcción de plantas fotovoltaicas, eólicas o de biomasa. Estas no están en Avilés principalmente, están en Asturias, pero están ayudando a que se desarrollen esos proyectos.

-¿Hasta qué punto son importantes las sinergias entre empresas?

-Una cosa importante que hay que tratar de promover, ya que estamos en una región donde tenemos nuestras dificultades, nos cuesta exportar y nos cuesta ir al mundo, es que nos apoyemos entre las empresas. Este tema de colaboración entre empresas asturianas, donde no solo aquellas que están construyendo traten de buscar proveedores asturianos, por supuesto siempre que seamos competitivos, sino que nosotros también muchas veces como gran empresa busquemos colaboración a todos los niveles para poder ir al mundo. Aquí son importantes iniciativas como la del Idepa, con Eva Pando, con un foro de colaboración con diferentes empresas asturianas a nivel de proveedores. Donde se representan empresas tractoras que tratamos de decir lo que estamos haciendo fuera a ver si somos capaces de hacerlo en Asturias, y apoyar a empresas medianas y pequeñas para que puedan estar con nosotros y ayudarnos. Por supuesto teniendo en cuenta que la competitividad es primordial.

-Hay otros foros que parecen ir en esa línea, como el Polo del Acero.

-En la parte de innovación creo que se están haciendo muchas cosas. Hay que seguir apoyándolas, porque es el futuro. Asturias tiene que ser una zona tecnológica del acero donde podamos desarrollar y tener nuevas ideas para poder ser más competitivos. Estamos donde estamos, no es la mejor zona logística de España, ni de Europa ni del mundo, con unos sueldos que no son muy altos, pero tampoco muy bajos, y hay muchos países que son más competitivos que nosotros. La innovación, la tecnología, es primordial a la hora de poder vender nuestros productos.

-¿Qué nos falta si nos miramos en el espejo de lo que se hace fuera?

-Depende del tamaño de la empresa. Pero cosas importantes, por ejemplo tenemos que tener una logística mejor para poder ir fuera. Y debemos tener mucho más apoyo a la innovación. Y un apoyo real, con todos estos foros que se hacen, el clúster de innovación, el Polo… Si hablamos a nivel de empresa, tenemos que apostar por ir fuera, que es importante. También necesitamos el apoyo que está haciendo por ejemplo Asturex y el gobierno regional para que puedan ir fuera. Y más cosas. Hay que apoyar más todo el talento que tenemos en Asturias, hay una universidad con grados de ingeniería, pero también de economía, que son gente con talento que se acaban yendo fuera. Necesitamos retener ese talento o traerlo de fuera.

El cuarto punto importante es el apoyo entre empresas, tenemos que tratar de desarrollarnos. Muchas veces con la apertura de precios y de márgenes lo que hacemos es buscar el precio más barato en cualquier lado, y tenemos que intentar desarrollar nuestros proveedores aquí en Asturias. Tenemos que desarrollarlo como empresas y con apoyo en inversiones a esas otras empresas que quieren crecer y que quieren ir al mundo con nosotros. Porque al final es como ser tu socio, tu compañero de viaje.

-¿Falla la logística en Asturias?

-Tenemos dos puertos muy buenos, importantes, donde nos faltan líneas marítimas que nos permitan ser más competitivos. Después también el transporte terrestre. El problema es que tampoco tenemos tanta empresa y los camiones muchas veces vienen pero tienen que volver, y tienen que hacerlo con carga. Tenemos que apostar por más líneas marítimas, que nos podamos ir fuera, porque además tenemos dos puertos bien preparados. Necesitamos más líneas, y luego que los barcos se paren aquí también, en vez de pararse en Bilbao.

-¿Y por carretera?

-Es más complicado, porque estamos en Asturias y tenemos un tramo hasta la frontera que no te lo va a quitar nadie. Poco podemos hacer, lo único que estén las autopistas acabadas. Otro tema importante es el ferrocarril, un tema que aquí en España se ha ido mejorando, pero no se acaban de solucionar los problemas. No es solo un problema de España, es también de la Comunidad Europea. Las líneas de ferrocarril son diferentes entre España y Francia, eso también nos perjudica. Y yo creo que aquí en Asturias no está suficientemente desarrollado, no está suficientemente promovida una ayuda para ser más competitivos. Porque en principio es más competitivo enviar la mercancía por ferrocarril que en un camión.

Luego está la movilidad de recursos humanos.

-Si hablamos de trasladar a personas eso ya es terrible. Los vuelos, además de que nos cuestan una barbaridad, la cantidad de esperas que tenemos que hacer en aeropuertos, de viajes… Acabo de volver de China, he estado en Estados Unidos, en Corea, me pego veinticuatro horas viajando. Y después los precios, con lo que ha pasado en esta última época que nos han quitado todos los vuelos, excepto los tres o cuatro diarios que había de Iberia, ya no queda nada. Necesitamos conexiones a París, a Frankfurt, Munich…, que nos permitan rápidamente irnos a otros lados del mundo.

-¿En qué nivel está la apuesta de Gonvarri por el sector fotovoltaico?

-Somos una ingeniería de desarrollo de las estructuras fotovoltaicas, no solo hacemos el diseño, sino también el suministro y la instalación, donde además de las estructuras instalamos los paneles. Yo creo que hacemos muy buen trabajo, cada vez estamos más presentes en el mercado. Hace años hacíamos una media de 30, 40,50 megas, el año que viene tenemos un presupuesto de estar por encima de los dos gigas, a nivel de la división. Hiasa va a estar en un giga de producción, que es un número altísimo. En España hay un boom por el tema de las subastas, tenemos presencia en latinoamérica, México, Oriente Medio, Japón. Hemos creado el departamento de ‘Solar steel’, donde Hiasa es el pulmón y la planta principal de este negocio.

-¿Qué importancia tiene el nuevo ‘showroom’ de Cancienes?

-Estamos con nuevos desarrollos, en fase de instalación. Queremos que sea nuestro banco de pruebas, una carta de presentación a los clientes. Espero que sea el germen de un centro de desarrollo importante. La parte de I+D en solar, aunque siempre hemos tenido nuestro desarrollo más a nivel local, en este momento somos diez o doce personas en continuo desarrollo de producto, buscando nuevas ideas. Estamos montando un equipo de los más importantes en este sector.

Parece que las ‘subastas verdes’ son también un impulso.

-Sí, y sobre todo esas subastas que se hagan bien, que no haya pasado lo que pasó antes con el tema de las ayudas, que al final nos arrepentimos. Ahora son subastas donde tú pones un precio, con ese precio vendes y al final es un precio competitivo. Sobre todo con lo que está pasando con las energías tradicionales, que el precio sube y las renovables bajan. Estamos llegando a un punto donde son casi tan baratas como el precio de las tradicionales, y al final van a ser más baratas al paso que vamos.

-La deslocalización parece una de las principales amenazas.

-Es un tema fastidiado, pero hay que ser sinceros. Hiasa-Gonvarri no quiere deslocalizarse ni es su idea, pero está claro que habrá épocas donde los proyectos se hagan en Asturias y otras en las que se hagan en otras plantas del grupo o en proveedores en otras partes del mundo. Lo que no podemos pretender aquí es meter trabajo y tener la fábrica hasta arriba para no ganar dinero. Gonvarri sigue apostando por la planta de Hiasa, pensamos que tenemos que hacer que siga siendo competitiva, y competitiva no significa que tenga que invertir, sino que tenemos que ser comedidos con salarios, con nuestros gastos, tenemos que seguir pidiendo ayuda en el tema logístico, tenemos que seguir innovando, y la innovación está aquí en Asturias. Tenemos que seguir apretando porque al final el negocio está en China, en la India, en EE UU, y en todos los lados hay empresas que te compiten y que directamente lo hacen a tu lado y con costes salariales mucho más baratos que nosotros. Pretender que la planta de Hiasa esté todo el año con una carga de trabajo a tope podrá ser o no podrá ser.

¿Cuál es el próximo desarrollo?

-Estamos en algo muy bonito que es una farola fusible que, ante el impacto de un turismo, responde de una manera segura para los ocupantes del vehículo evitando así los daños personales (que, en el caso de las farolas convencionales, suelen ser muy severos) y, además, es capaz de detener dicho vehículo en una distancia muy corta, como si de un auténtico sistema de contención se tratarse. Nosotros no hacemos que haya menos accidentes, hacemos que sean menos graves. Proveemos de los sistemas para que los coches que se salen de la carretera se detengan con seguridad o vuelvan a la misma de manera más controlada. Lo mismo para los motoristas con las protecciones instaladas en nuestras barreras de seguridad. También estamos haciendo cosas en el campo de la sensórica.

El Comercio – 28 de octubre 2018