La industria y las grandes superficies exigen medidas contra el alza de la luz

Los gigantes de la automoción, la química o la siderurgia esperan que el Gobierno libere ayudas de los PGE. Si sigue la escalada de precios, advierten de paradas de fábricas.

El cierre de las plantas de Alcoa en Avilés y A Coruña y el reguero de dificultades en el conjunto de la industria para mantener su competitividad y hacer frente a la escalada de precios de la energía ha puesto en guardia al sector. La suya no es una reivindicación nueva, pero se ha visto agravada por el alza de los precios en las últimas semanas. Ayer, su mensaje era claro: la amenaza de paradas y cierres va en aumento y es necesario que el Gobierno active varias medidas apenas pendientes de una orden ministerial o un desarrollo normativo. La gran distribución se suma a su causa.

Los síntomas se resumen en subidas de precios y, sobre todo, en la persistencia de la brecha con otros países competidores. España marca hoy un precio mayorista de electricidad más bajo que en otros países europeos, pero la asociación de grandes consumidores de electricidad, Aege, maneja una previsión de cierre de una media 58 euros por megavatio hora (MWh) para este año, un 11% superior al de 2017. El diferencial con respecto a los referentes europeos será de 13 euros y de 325 millones en valor absoluto, a lo que se suman unos peajes de unos 20 euros que Alemania o Francia reducen en ocasiones en un 90% para sus industrias, explica Fernando Soto, director general de Aege, en la que participan Alcoa, ArcelorMittal, Asturiana de Zinc, AtlanticCopper, Ferroatlántica, Celsa, Acerinox o Linde.

10.500 millones

La factura energética de la industria ronda los 10.500 millones de euros. Un coste que puede oscilar entre el 15% del total para la siderurgia y el 40% para las empresas electroquímicas. Unos 5.500 millones proceden del consumo de 70 teravatios hora (TWh) de electricidad y otros 5.000 millones de unos 200 TWh de demanda de gas.

El precio del gas supera en el mercado Mibgas los 28 euros por MWh. La subida es de casi un 50% con respecto a los 19 euros de enero, aunque en este caso el diferencial con el resto de Europa es menor y se concentra en los peajes.

El sector de la gran distribución, que engloba a empresas como El Corte Inglés, Carrefour, MediaMarkt o Ikea, alertó ayer de que el alza de la factura eléctrica está dañando tanto sus márgenes que ya absorbe la mitad del beneficio. Si las ventas crecen a ritmos de entre el 1,5% y el 2%, la electricidad lo hace un 10% y amenaza con echar por tierra los esfuerzos del sector por ganar competitividad.

Expansión – 19 de octubre 2018