Gonvarri completa su plan estratégico con la compra de Flinsa

El grupo controlado por la familia Riberas, que ya factura 3.350 millones al año, adquiere la empresa de piezas para el automóvil seis meses después de hacerse con Constructor.

Gonvarri ha cerrado la compra de Flinsa, una empresa familiar valenciana dedicada a producir tiras y tubos de acero para distintos sectores, especialmente el automóvil. La adquisición se produce apenas seis meses después de la de otra empresa, Constructor, y permite al grupo participado en un 65% por el vehículo inversor de la familia Riberas, Acek, y en un 35% por ArcelorMittal completar su plan estratégico para el periodo comprendido entre 2016 y 2018.

Flinsa, con 43 años de vida, tiene su sede en la localidad alicantina de Ibi y emplea a 120 personas. Dispone además de una fábrica de 38.000 metros cuadrados. Gonvarri no ofrece información acerca del importe de la compra, de valor estratégico de cara al refuerzo de su división de automoción.

Fuerte mejora

En sus últimas cuentas publicadas en el Registro Mercantil, correspondientes a 2016, la empresa adquirida declara unos ingresos de 37 millones de euros y un beneficio de 4,5 millones. Según explica, su negocio se encuentra en una fase de fuerte mejora después de que los clientes del sector de automoción hayan dejado definitivamente atrás la crisis.

Los tubos de alta calidad que fabrica se utilizan en los reposacabezas de los coches o como armazón del salpicadero. Entre sus contratos figura el de los tubos de asientos del Dodge RAM fabricado en Estados Unidos.

La incorporación de Flinsa supondrá un “avance muy importante” en la estrategia de Gonvarri dentro del sector del automóvil, cuya gama de productos se ve ahora “reforzada y complementada”, explica el consejero delegado de Gonvarri Steel Services, Josu Calvo.

La adquisición se ha realizado a través de Gonvarri Steel Services (GSS), una de las dos divisiones de Gonvarri Steel Industries, un gigante que en 2017 facturó 3.350 millones a través de sus múltiples negocios de transformación del acero. La otra división es GRI, dedicada a la fabricación de torres eólicas, tanto para parques terrestres como marinos.

En total, Gonvarri suma 55 plantas industriales en cerca de una veintena de países, frente a las 45 de hace apenas un año. GSS dispone de 41 instalaciones y GRI, de otras 14.

La división GSS suministra piezas para sectores como la automoción, la seguridad vial, el almacenaje o la energía solar. Su facturación aumentó un 27% en 2017, hasta 3.000 millones, lo que le consolida como principal fuente de negocio de Gonvarri.

Crecimiento

Gonvarri se encuentra en la última fase de su plan estratégico 2016-2018, conocido como Drive y dedicado en buena parte a procurar un crecimiento tanto orgánico como inorgánico. En esta segunda categoría se inscriben las compras de Flinsa y de Constructor, realizada en octubre del año pasado.

Esta segunda empresa, uno de los mayores proveedores de soluciones de almacenamiento de Europa, ha cambiado de nombre. Ahora se llamará Gonvarri Material Handling, según anunció el grupo español hace menos de un mes, durante la feria LogiMAT de Stuttgart. Eso sí, seguirá operando en los 14 países en los que está presente a través de sus marcas comerciales, que son Dexion, Constructor, Kasten y PSS. Las estanterías metálicas de Dexion son líderes en Reino Unido y tienen presencia en toda Europa, mientras que Kasten despunta en Finlandia, y PSS y Constructor lo hacen también en Alemania.

El plan estratégico se asienta sobre cuatro pilares, que son la eficiencia, la innovación, la sostenibilidad y las personas. Dentro del área de innovación, estos años han sido clave para el despliegue de la industria 4.0.

Una de las obsesiones del grupo presidido por Jon Riberas ha sido la de diversificar sus líneas de negocio en torno a los productos derivados del acero. Lo ha hecho sin renunciar a la internacionalización, en la que ha situado a China en el foco de crecimiento, ni a las compras, que no deja de analizar. Hace ahora un año, Riberas adelantaba a este periódico la intención de Gonvarri de realizar adquisiciones. La deuda es de 135 millones y hay margen suficiente para apalancarse.

Expansión – 12 de abril 2018